- XLII -

By Francisco de Borja y Aragón

¿Procuras tú quietud? nada pretendes;

mas eres que discreto, Fabio amigo,

pues no llamas favor lo que es castigo,

que bien de la ambición la lengua entiendes.

A todos juzgas, y a ninguno ofendes,

sirviendo en tantos yerros de testigo,

y en el común dolor, de tu enemigo,

ni el brazo adoras, ni el rigor enciendes.

Tu mismo en tu silencio voluntario

retiras, y aseguras la esperanza;

que es vanidad a veces el desprecio.

Que aplaudir lo que estiman de ordinario,

es pana, y no blasón, que sólo alcanza

hacer injuria del mayor aprecio.