- XLIII -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Dejan las musas arcos y vihuelas,

para oír el correo, que sobre el pelo

crespado trae con alas un capelo,

y en los talones alas por espuelas.

«Manda Juno (les dice) que echéis telas;

que está pobre de sábanas el cielo;

demás que, fabricado de cerbelo,

ociosas no están bien nueve mozuelas».

Ciñen sus ruecas, y los husos tuercen

con blandos dedos, y los elocuentes

labios el aristoso lino mojan.

De parcas quedan poco diferentes;

pero, por Dios, que es bien que las recojan,

y el día que no hilaren, que no almuercen.