- XLIV - En muerte de la serenísima infanta María
Felipe, si los ramos deseados
corta el Cielo por mano de la muerte,
no corta no, cultiva, nos advierte
que se obliga a volvernos duplicados.
El duro Invierno agostador de prados,
cuando ofende los árboles de suerte
que consume aun el nombre del más fuerte,
da esperanzas de frutos sazonados.
Tu perdida primicia fue del suelo;
pues te da tanto que esperar en ella,
déjate consolar del desconsuelo;
que Mayo no es Enero de las flores,
quien esta supo reducir a estrella,
cumplió esperanza dándolas mayores.