- XLIV -

By Francisco de Medrano

Si por ser, Amarili, el amor fuego

lo pintan los filósofos desnudo,

y la belleza tuya sólo pudo

dar entrada en mi alma a aqueste ciego;

pues bella y sabia eres sin par, te ruego

quieras soltarme aqueste sutil nudo.

¿Por qué, de ti arredrado, ardiendo sudo,

y tiemblo helado cuando a ti me llego?

Dirás que eres mi fuego y que aborrezco

el morir abrasado cuando veo

tus llamas cerca, y de temor me enfrío;

mas ¿cómo si arder todo en ti deseo?

Fiebre debe de ser lo que padezco;

que para más arder comienza en frío.