- XLIX - Al padecer un gran desmayo

By Lupercio Leonardo de Argensola

Si un afecto, Señor, puedo ofrecerte

al culto de sus ídolos atento,

con lágrimas de amor te lo presento;

tú en víctima perfecta lo convierte.

Que en este sueño tan intenso y fuerte,

de sus misericordias instrumento,

no imagen imitada es lo que siento,

sino un breve misterio de la muerte,

en quien con ojos superiores miro

mi fábrica interior oscurecida.

Báñela aquella luz, Señor, aquella

que inspira perfecciones a la vida;

pues permites que goce, sin perdella,

experiencias del último suspiro.