- XLV - A un ruiseñor

By Luis de Góngora y Argote

Con diferencia tal, con gracia tanta

aquel ruiseñor llora, que sospecho

que tiene otros cien mil dentro del pecho

que alternan su dolor por su garganta.

Y aun creo que el espíritu levanta,

como en información de su derecho,

a escribir del cuñado el atroz hecho

en la hoja de aquella verde planta.

Ponga, pues, fin a la querella que usa,

pues ni quejarse ni mudar estanza

por pico ni por pluma se le veda.

Y llore sólo aquel que su Medusa

en piedra convirtió, porque no pueda

ni publicar su mal ni hacer mudanza.