- XLV - Amor conocido por enemigo

By Pedro Soto de Rojas

Cuando es acaso la dorada flecha

que un tierno niño, al pecho de un gigante

puede tanto el amor con el amante

que al niño ensancha y al gigante estrecha.

Y así pues cera Fénix no está hecha;

o yo no estoy en forma de diamante

no nos hiere la flecha penetrante;

o está su fuerza natural deshecha.

¡Mas ay mísero yo! ¿cómo no hiere

si el corazón penetra por los ojos?

¿Cómo sin fuerza cuando el alma hiere?

Aquellos son de amor vanos antojos,

que es mi enemigo, y deshacerse quiere

para hacer mayores mis enojos.