- XLV -

By Hernando de Acuña

Mientras de parte en parte se abrasaba

y en vivas llamas la gran Roma ardía,

al alto cielo el gran clamor subía

del pueblo todo, que su mal lloraba;

sólo en parte Nerón cantando estaba

do el clamor miserable escarnecía,

y el incendio mayor más alegría,

y el mayor llanto más placer le daba.

Así, de en medio el alma donde estáis,

veis, señora, mi fuego y toda en llanto

la turba de mis tristes pensamientos;

y tanto más de verlo os alegráis,

cuanto más ardo y por vos lloro, y cuanto

me llegan más al cabo mis tormentos.