- XLV -

By Juan Boscán Almogáver

En alta mar rompido está el navío

con tempestad y temeroso viento,

pero la luz que ya amanecer siento,

y aún el cielo, me hacen que confío.

La estrella, con la cual mi noche guío,

a vueltas de mi triste lasamiento,

alzo los ojos por mirarla atento,

y dice que, si alargo, el puerto es mío.

Da luego un viento que nos da por popa;

a manera de nubes vemos tierra;

y ha rato ya que dicen que la vimos.

Ya comenzamos a enjugar la ropa,

y a encarecer del mar la brava guerra,

y a recontar los votos que hicimos.