- XLV -

By Juan de Arguijo

Este soberbio monte y levantada

cumbre, ciudad un tiempo, hoy sepultura

de la grandeza, cuya fama dura

contra la fuerza de la suerte airada.

Ejemplo cierto fue en la edad pasada,

y será fiel testigo a la futura,

del fin que ha de tener la más segura

pujanza, vanamente confiada.

Mas en tanta ruina nueva gloria

no os pudo fallecer, ¡oh celebrados

de la antigua Cartago ilustres muros!

Que mucho más creció vuestra memoria,

porque fuisteis del tiempo derribados,

que si permaneciérades seguros.