- XLVI - O muerto, o vida

By Pedro Soto de Rojas

Fénix que flechas me arrojáis mortales,

¿ya qué intentáis de aqueste amante reo?

Vuestro es mi corazón, vuestro el deseo,

causa de vuestros bienes, y mis males.

Si los dolores a la fuerza iguales

fueran, de la flaqueza, que poseo

cerrara el triste labio, pero veo,

que soy mortal, cual ellos inmortales.

Cese un instante, ya, la llama ardiente;

dejadme a vuestra sombra recostado,

si sombra en tantas luces se consiente.

Crezca el rigor, y acabe mi cuidado,

dad lugar a que muera por valiente,

o quede por cobarde aprisionado.