- XLVI -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

¿Adónde sufriré mi desventura?

que ya cansó la gente en lo poblado;

ya todos mis amigos me han dejado,

huyendo del temor de mi tristura.

En la agradable selva y espesura

las aguas de las fuentes me han faltado,

y teme el triste cuerpo fatigado

que al fin le ha de faltar la sepultura.

Hasta los animales escondidos

en la áspera montaña y sierra fría,

huyen del triste son de mis gemidos;

mas si volvéis por mí, señora mía,

hallaréis que en los campos extendidos,

ni en lo poblado, cabe mi alegría.