- XLVII - A unos álamos

By Luis de Góngora y Argote

Gallardas plantas que con voz doliente

al osado Faetón llorasteis vivas,

y ya sin envidiar palmas y olivas,

muertas podéis ceñir cualquiera frente.

Así del sol estivo al rayo ardiente

blanco coro de náyades lascivas

precie más vuestras sombras fugitivas

que verde margen de escondida fuente.

Así besé, a pesar del seco estío,

vuestros troncos, y a un tiempo pies humanos

el raudo curso de este undoso río.

Que lloréis, pues llorar sólo a vos toca

locas empresas, ardimientos vanos,

mi ardimiento en amar, mi empresa loca.