- XLVII - Al Príncipe de Pinoya
Principio es de valor y fortaleza
servir a vuestro Rey con tal constancia
adonde lleve clara la ganancia
de muy mayor estado y más grandeza.
Servirlo con lealtad y con firmeza
porque es del buen vasallo la importancia
que la ambición ha hecho y arrogancia
sin vidas unos y otros en pobreza.
Porque la estirpe vuestra clara y alta
con la virtud que en vos está infundida
y el corazón muy fuerte y brazo osado.
En la felicidad y alegre vida
os han de colocar sin haber falta
quedando el nombre vuestro eternizado.