- XLVII -

By Francisco de Borja y Aragón

Dejó dos casas el mayor Planeta,

mirando amenazar, Filipo augusto,

al fiero Galo, robador injusto,

tu invicta fuerza, y al de Dios secreta.

Y aquel acero, que en prisión respeta,

por ley del cielo, y por dominio justo,

cuanto del Belga al Arabe robusto

los mares ciñen, y tu imperio aprieta.

De osada sangre los peñascos baña

el pueblo loco, que pisó atrevido

las no violadas márgenes de España.

Y queda siendo, a tu poder rendido,

teatro de tus glorias la campaña,

y para sus tragedias prevenido.