- XLVIII -

By Lupercio Leonardo de Argensola

Fabio, pensar que el Padre soberano

en esas rayas de la palma diestra

(que son arrugas de la piel) te muestra

los accidentes del discurso humano,

es beber con el vulgo el error vano

de la ignorancia, su común maestra;

bien te confieso que la suerte nuestra,

mala o buena, la puso en nuestra mano.

Di, ¿quién te estorbará el ser rey, si vives

sin envidiar la suerte de los reyes,

tan contento y pacífico en la tuya,

que estén ociosas para ti sus leyes,

y cualquier novedad que el cielo influya

como cosa ordinaria la recibes?