- XLVIII -

By Francisco de la Torre

Esta celosa hidra, que en mí siento,

con quien peleo muerto eternamente,

si de sus siete quito un cuello ardiente,

por uno nacen tres, y a veces ciento.

Crece con los contrarios el tormento

y crecen los contrarios cruelmente,

que con una sospecha solamente

no paran en un número sin cuento.

Quiero, por socorrerme, retirarme,

y mi sólo temor me da osadía

para volver a la batalla osado.

Y si me aparto de ella, por librarme,

en una sospechosa fantasía

muere mi vida y vive mi cuidado.