- XV -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

Gasto en males la vida, y amor crece,

en males crece amor y allí se cría,

esfuerza el alma, y a hacer se ofrece,

de la pena costumbre y compañía.

No me espanto de vida que padece

tan brava servidumbre y que porfía;

mas espantome cómo no enloquece

con el bien que ve en otros cada día.

En dura ley, en conocido engaño,

huelga el triste, Señora, de vivir,

y tú, que le persigues la paciencia.

¡Oh cruda tema! ¡Oh áspera sentencia!

que por fuerza me fuerzas a sufrir

los placeres ajenos y mi daño.