- XV -
Si el tiempo de la ausencia más penado
en un continuo sueño se pasase,
y si el alma por dicha no mirase
con ojos de presente lo pasado.
Y si la cruel memoria, el bien gozado
para mayor cariño no acordase,
y si la ausente nunca imaginase,
sería el mal de ausencia más templado.
Mas ¡ay qué grande engaño, y que hace el caso
olvidarse la gloria ya pasada,
si no se borra en alma la figura.
Que al fin será como labrar un vaso
donde está alguna imagen entallada
que en lavarlo no quita la pintura.