- XVI - A Porcia

By Juana Inés de la Cruz

¿Qué pasión, Porcia, qué dolor tan ciego

te obliga a ser de ti fiera homicida?

¿O en qué te ofende tu inocente vida

que así le das batalla a sangre y fuego?

Si la fortuna airada al justo ruego

de tu esposo se muestra endurecida,

bástale al mal de ver su acción perdida,

no acabes con tu vida su sosiego.

Deja las brasas, Porcia, que mortales

impaciente tu amor elegir quiere;

no al fuego de tu amor el fuego iguales;

porque si bien de tu pasión se infiere,

mal morirá a las brasas materiales

quien a las llamas del amor no muere.