- XVII - Ausente se lamenta mirando la fuente, donde solía mirarse su pastora

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

En este sitio donde mayo cierra

cuanto con más fecunda luz florece,

tan parecido al cielo, que parece

parte que de su globo cayó en tierra;

testigos son las peñas de esta sierra

(hombros que al peso celestial ofrece)

del duro afán que el corazón padece,

en alta esclavitud, injusta guerra.

Miré la fuente donde ver solía

a Fílida, que en ella se miraba,

cuando por serla espejo no corría.

Por imitar mi envidia se abrasaba,

cuando en sus manos mi atención ardía:

y, en dos incendios, Fílida se helaba.