- XVII - EL autor hablando con Dios después de una enfermedad

By Francisco López de Zárate

Tantas, tantas, Señor, tantas las veces

de tu piedad y tanta la porfía,

de obstinación, que no la llamo mía,

de vergüenza, que tú no la mereces.

¿En qué noche, en qué instante no amaneces

a los que saben conocer el día?

que aun en vil error tu diestra envía

pues con lo mismo alumbras que estremeces.

Alumbras, mas en ojos incapaces

de resplandor divino la luz ciega,

como a nocturnas aves el sol claro,

los míos de tu lumbre sean capaces,

no venga a ser, o no, para mi ciega,

ni pueda más mi culpa que tu amparo.