- XVII -
Ora, sus, mi soneto, ve en buen hora,
pues libre irás del grave mal que siento,
y a Alcida le dirás que si en tormento
quiere que viva un alma do ella mora.
Si el mísero Fileno que la adora
vive cuidoso, triste y descontento,
¿a quién piensa querer o dar contento
la fiera para mí y cruel pastora?
Y luego, mi soneto, si pudieres,
pues ves el esperar cuánto me cuesta
vuelve la rienda a mí con la respuesta.
No digas donde vas ni de quién eres;
declárale a quien sabe tu secreto
y a los demás dirás que eres soneto.