- XVIII - La ausencia de Celia disculpa no haber muerto de amor

By Luis de Ulloa Pereira

Dirás, Celia, que finge, o que encarece

mi artificio el dolor, porque la vida,

que en tantas quejas se mostró rendida,

rebelde a la fatiga permanece.

Y así en la luz que tu beldad ofrece

de los soplos del Austro defendida,

se muestre en el Diciembre tan florida,

la púrpura de Abril como amanece.

Que se ha visto en el tránsito postrero

varias veces el alma: y el aliento

del padecer feliz, vence al destino.

Para que pene más, porque no muero,

y viva desluciendo lo que siento,

con las mismas finezas que imagino.