- XVIII -

By Juan de Almeida

Póngame Amor en medio del contento

que puede dar en esta humana vida;

déme de allí tan áspera caída

que al mismo infierno espante mi tormento.

Póngame en cielo, en tierra, en mar, en viento,

do quien que sumo bien o mal se anida,

que siempre seré tuyo, bella Alcida,

presente, ausente, en obra, en pensamiento.

Y aunque me ponga en parte mi destino

jamás vista, sabré de ti al instante,

que un corazón amante es adivino.

Y hasta llegar a tu valor divino,

por entre duras puntas de diamante

contra fortuna y tiempo haré camino.