- XVIII -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Bien sé yo, Cintia, el culto que se debe

al que de dos sustancias desiguales

tan superiores forma los mortales,

que es cada cual un dios de un mundo breve;

y que este honor le obliga a que se eleve

sobre el ser de las obras naturales,

y asaltando esas máquinas fatales,

viva unido a la causa que las mueve;

y soy con esto a quien tu amor desvía

del uso de este gran conocimiento

por la divinidad de tu hermosura;

y a venerarte vive tan atento,

que gime si tal vez se le figura

que puede tener fin su idolatría.