- XVIII -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

Lenguas extrañas y diversa gente

a esta fiera cruel amando sigue;

ella huye de todos, y persigue

a cada cual por donde más lo siente.

Da a gustar el corazón caliente

a unos de otros, porque nos obligue;

ninguno lo entendió que no castigue,

aunque nadie lo prueba que escarmiente.

Su gloria es encubrir pechos abiertos

y publicar entrañas escondidas.

¡Oh compuesto de varios desconciertos,

que a nuestra propia carne nos convidas,

y después que a tus pies nos tienes muertos,

por los que llegan sanos nos olvidas!