- XX - Al poder mas que soberano de los ojos de Narcisa

By Agustín de Salazar y Torres

Con vano ardor, con apetito ciego

lidiaban por la eterna monarquía

los dioses soberanos; que aun ardía

la ambición en el reino del sosiego.

Empuñó el libre dios el tirso griego,

el acero fatal Marte esgrimía,

y el soberano Júpiter movía

en cada rayo la región del fuego.

Entre los soberanos batallones,

luego que el arco el ciego dios previno,

a su diestra la gloria fue precisa.

¡Ah terrible poder de sus arpones!

Venció el amor todo el poder divino,

pero al amor los ojos de Narcisa.