- XX - Dice, que el sol templa la nieve de los alpes, y los ojos de Lisi no temp...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Miro este monte que envejece enero,

y cana miro caducar con nieve

su cumbre que, aterido, oscuro y breve,

la mira el sol, que la pintó primero.

Veo que en muchas partes, lisonjero,

o regala sus hielos, o los bebe;

que, agradecido a su piedad, se mueve

el músico cristal libre y parlero.

Mas en los Alpes de tu pecho airado,

no miro que tus ojos a los míos

regalen, siendo fuego, el hielo amado.

Mi propia llama multiplica fríos,

y en mis cenizas mismas ardo helado,

envidiando la dicha de estos ríos.