- XX - Excusándose un amante de no haber mirado a su dama, por el recato de un t...

By Francisco López de Zárate

Al que una vez miró tan encumbrado,

ojos podrán quedar, ojos, no vista;

que no hay quien a lo empíreo se resista,

si, como debe, eleva su cuidado.

Queda tan en lo digno transformado,

por tan blasón, en fin, de la conquista,

que no reserva parte, que no asista

a su elección, de sí todo privado.

Veros en mí, Señora, es el decoro,

necesitarme más, fuera ofenderos,

una vez vista, y tantas adorada.

Siempre os contemplo en mí, donde os adoro,

y sobrándome el Alma, donde veros,

Sagrario sois en mí, si en vos sagrada.