- XXI - Al gobernador Mondragón

By Diego Jimenez de Ayllon

Monte de Drago muy temido y fuerte

donde virtud se encierra milagrosa

cuya prudencia y mano milagrosa

al enemigo hace que despierte.

Bien es que tal varón en todo acierte

pues no le falta en ser perfecta cosa

y cante de la trompa sonorosa

por singular destino y buena suerte.

Traer a la memoria lo pasado

paréceme ser cosa impertinente

pues de presente es tal vuestro servicio.

Basta que el Señor vuestro se contente

de quien siempre seréis remunerado

el quinto cielo siendo os muy propicio.