- XXI -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Su cabello en holanda generosa

Fili enjugó, imitando al real decoro

con que orna su tocado, persa o moro,

bárbara infanta o preferida esposa.

Notando mi atención la inculta hermosa,

libró del lino el húmedo tesoro,

y suelto en crespas ondas, cubrió el oro

la cerviz tersa que extendió la rosa.

Y el pecho en que de pura leche iguales

forman sus dos relieves paraíso,

donde benigna honestidad se anida,

yo no sé si premiar o matar quiso;

que ambos objetos dan veneno y vida,

avaros de su gloria y liberales.