- XXI -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

«¡Si fuese muerto ya mi pensamiento,

y pasase mi vida sí durmiendo

sueño de eterno olvido, no sintiendo

pena o gloria, descanso ni tormento!

Triste vida es tener el sentimiento

tal, que huye sentir lo que desea.

Su pensamiento a otros lisonjea;

yo enemigo de mí siempre lo siento.

Con chismerías de enojo y de cuidado

me viene, que es peor de cuanto peno;

si algún placer me trae, con él me va,

como a madre con hijo regalado,

que si llorando pide algún veneno,

tan ciega está de amor, que se le da.