- XXII - A la paciencia de sus celosas esperanzas

By Luis Carrillo y Sotomayor

Ausente el claro sol, el cielo hermoso,

viudo, tristeza viste, viste celos

(pues, por pequeño que es, llega a los cielos

Amor niño, gigante poderoso);

de su querido ausente tan celoso

se muestra, ¡oh amor fuerte!, que sus velos

cubren ojos nacidos de recelos

del largo olvido del ausente esposo.

Triste, con ser ejemplo de mudanzas,

siente firme, cual cielo, no cual peña,

mientras abre a su bien la Aurora puerta.

Pues si a temer, amando, el cielo enseña,

¡tened paciencia, muertas esperanzas,

hasta que el Sol de Celia de su vuelta!