- XXII -

By Juan de Arguijo

Con prodigioso ejemplo de osadía

un hombre miró en la romana puente,

resistir solo de la etrusca gente

el grueso campo que pasar quería.

Ni la enemiga furia le desvía,

ni de la vida el cierto fin presente;

con su valor dejar no le consiente

la temeraria empresa en que insistía

Oigo del roto puente el son fragoso,

cuando al Tigre el varón se precipita

armado, y sale de él con nueva gloria.

Y al mismo punto escucho del gozoso

pueblo las voces, que aclamando grita:

«Viva Horacio; de Horacia es la victoria»