- XXIII - Llegando de esta ausencia

By Pedro Soto de Rojas

Salve, Fénix, honor de esta ribera,

bien que afrenta del sol, salve, pastora,

que haciendo pobre a la rosada aurora

enriqueces la fértil primavera.

Salve, serena luz que reverbera

cuando el nublado Acuario triste llora,

y cuando el Aries sus guedejas dora

haces piedras ceniza y bronces cera.

Salve, y perdona la tardanza mía,

perdona el tiempo que he vivido ausente,

si es que ausente de ti vivir podría,

aunque sólo pensando estar presente

el alma, como premio a su porfía

vive en ti cuando en mí morir se siente.