- XXIII -

By Iñigo Lopez de Mendoza

Traen los cazadores al marfil

a padecer la muerte enamorado,

con bulto e con aspecto femenil,

claro e fermoso, compuesto e ornado.

Pues si el ingenio humano es más sotil

que otro alguno, ¿seré yo culpado

si moriré por vos, dona gentil,

non digo 'a fortiori', mas de grado?

Serán algunos, si me culparan,

que nunca vieron la vuestra figura,

angélico viso e forma exçelente;

nin sintieron amor nin amaran,

nin los poderes de la fermosura

e mando universal en toda gente.