- XXIV - Salve sagrado…
Salve sagrado y cristalino río,
de sauces y de cañas coronado,
de arenas de oro y de cristal ornado,
y de crecientes con el llanto mío.
Salve, y dilata tu ancho poderío
por la orla Sabea, y el dorado
cerco de perlas, que el licor sagrado
enriquece tu eterno señorío.
Y así tus ninfas te detengan cuando
pases por el estrecho deleitoso
de la concha de Venus amorosa,
que saques la cabeza, serenando
este cerco de nubes espantoso
en compañía de mi ninfa hermosa.