- XXIV - Soneto de Silvano a su pastora Silvia

By Hernando de Acuña

Cuando la alegre y dulce primavera

a partir sus riquezas comenzaba,

y de los verdes campos desterraba

aquella estéril sequedad primera,

un pastor triste y solo en la ribera

de Tesín gravemente suspiraba,

y vi que en un alto olmo que allí estaba

con un hierro escribió de esta manera:

«Si, de amor libre, por aquí pasare

acaso algún pastor, cualquier que fuere,

huya de esta ribera y de este llano,

que, cuanto más sin pena se hallare,

si a Silvia la cruel pastora viere,

por ella morirá como Silvano».