- XXIV -

By Juan de Timoneda

Riberas del Danubio al mediodía

con un peine de plata se peinaba

cabellos una ninfa que quitaba

con ellos el claror que el sol tenía.

Donde podéis pensar que sentiría

un pastor que de lejos la miraba,

que sin poder llegar donde ella estaba

llorando con sus lágrimas decía:

«Si tantas, cuantas tú tienes cabellos

vidas tuviera yo me las quitaras

colgada cada cual de una de ellos.

Mas bástame a quitar una con ellos

de cuantas tú entonces me privaras,

colgada del menor de todos ellos.»