- XXIV -

By Francisco López de Zárate

Filis pues la ocasión de venerarte

no puede ser mayor, aunque me impida

la enfermedad el ilustrar la vida

con ir a verte, sóbrame el amarte.

La dicha de ser visto y de adorarte,

gloria que debe ser tan pretendida,

por excesivo honor fuera homicida,

sino me reparara el contemplarte.

Reza y con razón favorecido,

grande bien, más que excede a mi flaqueza

que dice tu milagro con decoro.

Si en amar es más fuerte el más rendido,

defecto fuera en mí la fortaleza,

que para más deberte, más te adoro.