- XXIX - De La vida y muerte de la monja de Portugal. Acto primero, Luzbel

By Antonio Mira de Amescua

Tiran a un perro con violenta mano

piedra, en castigo de que rabia o muerde,

si bien huye el rigor no el tiempo pierde

el diestro brazo sin tirarla en vano.

Mas viendo, al fin, el animal villano

que a quien se la tiró no coge, en verde

espuma el canto masca, que recuerde

es justo del dolor fiero inhumano.

Piedra es el hombre, si por él desmedra

de la gracia de Dios, y los lucientes

coros muralla de su débil hiedra.

Y así, yo con mortales accidentes,

tengo, si cojo esta arrojada piedra,

de hacer menuda arena con los dientes.