- XXIX -

By Francisco de Medrano

El hombre solo en tantos animales,

Leonardo, nació al llanto; él solo atado

es el día que nace, desarmado,

sin defensa ni pies contra los males.

Así empieza la vida: a los umbrales

de ella ofreciendo llanto anticipado,

no entonces por algún otro pecado

que el de nacer para miserias tales.

A él fue dada insaciable sed de vida;

el solo cuida de la sepultura,

y en su alma brama un mar de ansia y afeto,

por do algunos dijeron: «No es natura

madre, sino madrastra aborrecida».

Mira si error oíste más discreto.