- XXIX -

By Francisco de la Torre

Claras y transparentes luminarias

del cielo, y de la noche compañeras,

hijas del crudo tiempo y Parcas fieras,

por casos varios y por suertes varias.

Ya que de las amigas y contrarias

horas de mi contento lastimeras

testigo fuisteis, sedlo en las postreras

a mi cansada vida necesarias.

No me fuerce, mirad, el tiempo acaso

a pediros palabras quebrantadas:

pues sois fiadoras y testigo de ellas.

Dijo Damón, y de las luces bellas

del claro cielo, errante y fijadas,

resplandeció el Oriente y el Ocaso.