- XXIX -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Ha llegado mi fe a tan raro extremo,

Fili, que cuando aspiro a descubrilla,

porque la guardo para ti sencilla,

el lustre infiel de la elocuencia temo.

Purpúrea se nos muestra en lo supremo

del aire a varia luz la palomilla,

y cuando el mar sus ímpetus humilla,

en el agua parece corvo el remo.

Pues si la misma claridad añade

tal fraude a la ilusión, que por un rato

la vista humana de las formas duda,

¿obligaréme al peligroso ornato?

¿qué mayor bien que la verdad desnuda,

si con su desnudez te persuade?