- XXV - A Cristóbal Mosquera de Figueroa

By Fernando de Herrera

Cuando mi pecho ardió en su dulce fuego,

osé cantar, Mosquera, el mal que siento,

y diome al tierno canto ufano aliento

el sol en cuyo ardor estuve ciego.

Osé mostrar mi llanto en blando ruego

a quien amor desprecia y su tormento,

y el humilde quejar de mi lamento

me dio osadía y dio esperanza luego.

Ahora, que la luz yo pierdo ausente,

y crece mi dolor con su belleza,

notad el grande error de mi porfía.

Lloro el pasado bien y el mal presente,

y puesto en soledad de mi tristeza,

la esperanza me falta y la osadía.