- XXV -

By Francisco de Borja y Aragón

Lusitania infeliz, confusa, y triste,

de tus gloriosos reyes siempre amante;

borraste aquel blasón de amor constante,

la vez primera, que traidora fuiste.

El natural dominio sacudiste,

y como ciego idólatra ignorante,

teniendo a Dios, adoras el semblante

de quien jamás por dueño conociste.

¿Qué es esto Lusitania desdichada?

¿Quieres probar (pudiendo la clemencia)

del Gran Felipe la sangrienta espada?

No harás a sus enojos resistencia,

que no hay fiera venganza tan airada,

como el justo rigor de la paciencia.