- XXV -

By Juan Boscán Almogáver

Harto mal fue, que un hombre tan cuitado

pusiese amor estado tan dichoso;

prosperidad me hizo ser medroso,

y mal sufrido estar tan regalado.

De esto nació, quedar desesperado,

adonde más había de estar gozoso;

y allá en mitad del centro del reposo

tener toda su fuerza mi cuidado.

¿Qué me aprovecha el bien, si el bien me estraga?

¿Qué fruto hará amor, do no hay sujeto

que sostenga la cura de la llaga?

Un ser traigo entre manos muy perfecto;

mas cuando tomo cuanta de la paga,

alcánzame otro ser, que es imperfecto.