- XXV -

By Bernardino de Rebolledo y Villamizar

Necesitado de la luz del Cielo

que en sus soles al mundo permitía,

quitó a mis ojos para siempre el día

con eterna ocasión de desconsuelo.

Y el alma desnudó del mortal velo

que su frágil, materia desmentía,

Fili para perderse sólo mía,

muerta a mi vida, viva a mi desvelo.

Tú en Esferas de gloria arrebatada

de la Divina esencia, no diviertes

tu atención al dolor de los mortales.

Yo si no a ti tan poco atiendo a nada,

que en la desigualdad de nuestras suertes

nos igualan los bienes y los males.