- XXV -

By Francisco López de Zárate

Quien ama y a su Amor no está presente,

mal podrá tolerar tan triste vida,

mal; porque siendo tan mortal la herida

la muerte alivia, y el dolor se siente.

Si ausentarse es morir, forzosamente

ausentándome he sido mi homicida;

pues quien no morirá que se despida,

si nadie vive con el alma ausente.

Muere la vida a manos de la ausencia

de muerte natural, y el sentimiento

se sustenta de amante inteligencia.

Y no puede morir, porque el tormento

en la parte mortal hace asistencia,

la vida sí, que no está en su elemento.